FAQ

Most frequent questions and answers

Konjac o Konnyaku es un tubérculo originario de Asia y se puede encontrar creciendo de forma silvestre en altitudes muy elevadas. Totalmente
fuente de alimento natural, el Konjac es 97% de agua, rico en bondades minerales y baja en calorías. Naturalmente alcalino, Konjac tiene un pH neutro.
que deja la piel perfectamente equilibrada.
Además de no contener productos químicos, colorantes, aditivos ni irritantes, es 100% biodegradable y totalmente sostenible.
La fibra vegetal se mezcla y se hace a mano en nuestras esponjas con agua natural filtrada a través de roca volcánica, fabricadas a mano aquí en la naturaleza de la Isla Jeju registrada por la UNESCO y se prueban para verificar su autenticidad y pureza.

  • Fibras vegetales naturales 100%.
  • Rico en minerales y antioxidantes.
  • No tóxico.
  • 100% libre de impurezas y contaminantes.
  • Amigable con la tierra.
  • 100% cruelty-free y vegano certificado.
  • Naturalmente sostenible.
  • Ambientalmente seguro.
  • Amable con el medio ambiente y la piel.
  • 100% libre de colorantes.
  • 100% libre de aditivos.
  • 100% biodegradable y orgánico.

Luego de un año de ser plantada la semilla, su raíz es extraída para ser pulverizada y se mezclada con agua estéril, formando una pasta. Esta pasta es solidificada por calor y se deja reposar durante una noche. Finalmente, es empacada y enviada para que la disfrutes. No existe un producto más natural, orgánico y saludable que el nuestro, ya que, a diferencia de imitaciones de baja calidad, es envasado con un sistema termosellado desde origen en estado seco, evitando cualquier tipo de contaminación que dañe la piel, lo que le otorga una conservación ampliamente superior y una mayor calidad e higiene.

La esponja de Konjac Natural puede neutralizar la sustancia ácida en la piel a través de la capa de agua entre la esponja y la piel, la cual es posible debido a que cada esponja tiene una excelente retención y absorción de agua. Dada su estructura única, similar a una red, no solo da un efecto de masaje en la piel que promueve la circulación sanguínea, sino que también elimina la suciedad de la piel fácil y suavemente.
Además, funcionan muy bien con limpiadores no espumosos, ya que, por su porosidad y
retención de agua, son capaces de generar burbujas para una mayor eficacia y efecto limpiador e hidratante.

Puedes usarla cuantas veces quieras al día , ya que la exfoliación que hace es suave y muy amigable con la piel.
1. Humedece tu esponja Konjac Natural con agua templada y escurrirla para eliminar el exceso de agua. ¡Nunca la utilices en seco!
2. Aunque no es necesario, puedes añadir una pequeña cantidad de tu producto limpiador a la esponja. Conseguirás una limpieza más profunda.
3. Deslízala por tu rostro en pequeños movimientos circulares, dándote un suave masaje por toda la cara. Notarás una sensación de limpieza en profundidad en tu piel.
4. Una vez hayas terminado de usarla, enjuágala con abundante agua, escúrrela , cuélgala y déjala secar.
Como se sabe, la esponja KN está hecha de la raíz del tubérculo Konjac, lo cual hace a la esponja una vibra vegetal. Así como cualquier otro vegetal deshidratado, disminuye a casi un tercio de su tamaño cuando está seca y es muy fácil hacer que vuelva a recuperar su tamaño para poder utilizarla. Sólo debes humedecerla en agua durante un minuto, ¡y listo!

Todas nuestras esponjas son a base de fibra 100% vegetal y natural, por lo que la humedad y un mal cuidado puede llegar a dañarla. Por ello, brindamos las siguientes recomendaciones:
1. Luego de usarla, enjuagar bien para evitar residuos.
2. Escurrir al máximo, utilizando ambas manos (sin retorcer, ya que puede romper las fibras)
3. Colgarla y dejarla secar en un ambiente limpio y ventilado.
4. Higienizar semanalmente con agua caliente (hervida) y jabón neutro.
NUNCA debes dejarla en superficies planas, porque puede enmohecerse. Evitar ambientes húmedos y contacto directo al sol.

¡DEVUELVE TU KONJAC NATURAL A LA TIERRA!
¡No deseches tu esponja KN luego de finalizada su vida útil!
Sirven como compost, así que lo que vino de la tierra, que vuelva a la tierra.
Humedécela bien y córtala en pequeños trozos para enterrarlas en tu jardín o macetas.